miércoles, 8 de octubre de 2008

Tropic Thunder y el cine dentro del cine

La semana pasada fui al cine a ver Tropic Thunder. Tenía ganas de verla la verdad y la película cumple lo que promete, entretenimiento puro y duro, gags memorables, interpretaciones histriónicas, exageradas y desternillantes, acción bien medida que se ajusta perfectamente a la narración, y en conjunto un "que te den" grandioso a la industria hollywoodiense. No hay mejor virtud que el saber reirse de uno mismo. Tropic Thunder lo hace, una película made in Hollywood que se burla de los productores, de los directores, del fenómeno fan, de las estrellas que cobran 20 millones por película, de los actores de método, de la guerra, del sinsentido y de la fama.

Dirigida por Ben Stiller (me he vuelto a reconciliar con él después de ver esta película) y escrita a tres manos por el propio Stiller, Justin Theroux y Ethan Cohen. La historia nos muestra la filmación de la película bélica más cara de la historia.

Stiller interpreta a la estrella de acción que ya va perdiendo tirón en taquilla y necesita un éxito para volver al candelero y que sobretodo ansía ganar un Oscar. Nadie se lo toma en serio como actor pero es la estrella. Me recuerda a Bruce Willis.

Downey Jr. es el actor de método, ganador de cinco Oscars. Un tipo que se mete tanto en sus papeles que hasta aprendió a hablar chino para una película y que para poder estar en Tropic Thunder se somete a un tratamiento dermatológico para ennegrecer su piel. Es incapaz de abandonar el papel, está tan metido en ello que ya no sabe ni quien es. Es australiano. Este personaje me recuerda a Russell Crowe.

Jack Black, es el actor de películas caca-culo-pedo-pis. Comediante de gran éxito en su país, adicto a las drogas. Está ahí para darle el toque cómico a la situación e intentar cambiar el rumbo de su carrera hacia papeles más serios. Este es Eddie Murphy.

Para completar el grupo una joven promesa que es el único normal del grupo y un rapero joven que anuncia una bebida energética.

Estas son las cinco joyas que el director de Tropic Thunder deja abandonadas en la selva para que puedan sentir a los personajes, para cargar de realismo a la película, para que hagan piña y se comporten como auténticos soldados... claro que lo que no sabe es que en la zona de selva en cuestión actúa un grupo de contrabandistas armados hasta los dientes y con muy mala hostia.

Mención aparte merece la aportación de Tom Cruise. Grande, muy grande. No me había gustado tanto una actuación de Cruise desde Magnolia de P.T. Anderson; y eso fue hace mucho tiempo.


Tropic Thunder pertenece a un género de películas, a parte del hecho de que es una comedia, que me gusta mucho y siempre resultan interesantes, las que abordan la temática del cine dentro del cine.

Las películas que tratan sobre el cine dentro del cine muestran casi siempre la cara menos amable del mundo del espectáculo. No todo son risas y estrellas en el paseo de la fama, hay dolor, sufrimiento, histeria, peleas, abandonos, egos imposibles de satisfacer, odios ... las películas nacen de este caldo de cultivo, de esta guerra sangrienta entre la gente del mundo del espectáculo, ya sean actores, directores, productores, guionistas...

Hay muchos tipos de películas de cine dentro del cine, las que abordan como es un rodaje, las que hablan de la vida de algún actor/actriz, las que versan sobre los guionistas y sus problemas a la hora de escribir, las que nos muestran los tejemanejes de los productores de la industria cuyo único interés es recaudar más de cien millones el primer fin de semana.

La industria del cine no es amable, no es buena ni saludable. Es una lucha constante, un tira y afloja entre todas las partes implicadas. A veces parece increible que las películas consigan hacerse teniendo en cuenta lo que cuesta sacarlas adelante.

Mis películas favoritas sobre esta temática son:

Cazador blanco, corazón negro de Clint Eastwood. Basada en la novela de Peter Viertel. El protagonista está inspirado en John Houston y en el rodaje de La reina de África. No fue un gran éxito de taquilla pero es una película que merece ser vista una y más veces, Eastwood borda el personaje de John y los exteriores son impresionantes. El protagonista John va a África en busca de exteriores para su próxima película aunque la auténtica razón es su obsesión con cazar un elefante.


RKO 281 de Benjamin Ross, protagonizada por Liev Schreiber como Orson Welles. La película cuenta como fue el rodaje de Ciudadano Kane. Un joven y orgulloso Welles proyecta realizar la mejor película de todos los tiempos, basándose su personaje principal en el magnate Hearst que intentará por todos los medios que esa película no llegue a realizarse. En esta película veremos como Welles lucha por sacar adelante su proyecto y como funcionaba el Hollywood de los años dorados. Ciertamente no es una gran película, aunque si aceptable.

Vivir rodando. Me encanta esta película, no sólo por la temática y la historia sino porque fue la primera película independiente que vi, cuando el cine independiente realmente existía, y me abrió los ojos a un mundo lleno de películas inolvidables. Vivir rodando o Living in Oblivion fue dirigida en 1995 por TomDiCillo. El protagonista es Steve Buscemi. La trama gira entorno a la filmación de una película de bajo prosupuesto, o lo que es lo mismo, independiente. Escrita por el mismo director Vivir rodando se basa en sus experiencias como director y todas las dificultades con las que tuvo que encontrarse para poder realizar sus proyectos.

El protagonista Nick Reve (Buscemi) es un director, alter ego de DiCillo, que lucha contra viento y marea para poder terminar su película. Nick tendrá que lidiar con la relación entre las dos estrellas del reparto, la rivalidad de los actores, la tensión entre Nick y el equipo, el Lobo. Es muy agradable ver de vez en cuando esta película, siempre te arranca una sonrisa y me sigue gustando tanto como la primera vez que la vi. A parte transmite un buen rollo saber que todos los implicados en la película creían tanto en el proyecto que o trabajaron gratis o redujeron su caché.


Barton Fink, para muchos la mejor peli de los Cohen. Narra las peripecias del tal Fink (John Turturro) un guionista que ha tenido cierto éxito en Nueva York, así que es contratado por un productor con el fin de escribir un guión sobre una peli de lucha libre. Una vez en Los Ángeles se instala en el hotel mas cutre y oscuro de la ciudad donde se da de bruces con el típico bloqueo del escritor. La vida de Fink se complica al aparecer su vecino, un novelista alcohólico, la novia de este y el director del estudio. Digna de verse 10 veces por lo menos.

El ladrón de orquídeas también nos habla sobre el blogqueo del escritor, en este caso Charlie Kaufmann. Charlie tiene que escribir un guión basado en la novela de una tipa (impresionante Meryl Streep) llamada El ladrón de orquídeas. El libro está basado en un cultivador de orquídeas de Florida llamado John, este personaje padece asperger de ahí su obsesión con lo que se trae entre manos.. Charlie en plena crisis es incapaz de sacar nada en claro del libro y por lo tanto es incapaz de escribir un guión. Además carga con la presión de que su primer guión fue un éxito y estuvo nominado al Oscar. Mientras el hermano gemelo de Charlie, Donald decide irse a vivir con él y escribe un guión que vende enseguida, cosa que lleva a Charlie hasta casi el límite. Película difícil y extraña como todo lo perpetrado por Kaufmann y Spike Jonze sin embargo posee un elevado poso de ternura, de cariño hacia los personajes y un halo de fatalidad que la hace increiblemente atrayente.

Boogie Nights, retrato en profundidad del cine porno de finales de los 70 y principios de los 80. Seguiremos a Dirk Diggler, sus inicios, su meteórica carrera al estrellato y su caída debido a las drogas y su posterior regreso una vez superado el problema. El mundo del cine porno perfectamente retratado, a través de la historia de Dirk veremos como cambian y evolucionan todos los personajes que conoce a lo largo de su trayectoria profesional. Como funcionaba el porno en los 70, el gran cambio que supuso la aparición del vídeo para la industria, la aparición del sida y el enorme cambio cultural que sufrió América en los inicios de la década de los ochenta pasando de la libertad sexual de la decada anterior a una era censuradora y moralista.

State and Maine de David Mamet. Un equipo de rodaje llega a una pequeña localidad para rodar la película "El viejo molino". Toman el pueblecito en sus manos y trastocan la tranquila vida de sus habitantes. El guionista que ve como su guión va cambiando cada día y se enamora, el actor de Hollywood se acuesta con una menor, la actriz es rematadamente estúpida, el director es un nazi, los del equipo técnico están hartos... Una maravillosa sátira del mundo del cine de la mano del siempre genial Mamet.


Cómo conquistar Hollywood. Divertida comedia donde un mafioso, Chily Palmer, recibe el encargo de cobrar una deuda a un productor de cine. A Chily la idea de ir a Los Ángeles le encanta porque es un apasionado del cine. Poco a poco Chily va introduciéndose en el mundillo de los productores y estrellas de Hollywood usando su particular estilo mafioso para conseguir lo que desea, ser un gran productor.

El juego de Hollywood de Robert Altman una sátira feroz y descarnada al Hollywood que no se ve, el de los hombres de negocios. Un productor de cine (Tim Robbins) es amenazado por un guionista que no contrató, por accidente Robbins mata a este guionista a partir de aquí tendrá que hacer todo lo posible por mantener su puesto, ocultar su culpa, ayudar a la esposa del guionista y conseguir cerrar el trato de una producción.


Hay muchas más que me dejo porque sino este post se haría eterno pero al menos mencionar también Cantando bajo la lluvia o Chaplin o Un final Made in Hollywood, Llámame Peter, El crepúsculo de los dioses, La condesa descalza, Ha nacido una estrella...

1 comentario:

Crítico en Serie dijo...

Ayer por la noche fui a ver Tropic Thunder. Estoy seguro que estaba muy bien (porque los falsos tráilers del principio tenían mucha gracia), pero... tenía una batalla muy dura para no dormirme. Salir de fiesta hasta las siete, dormir cuatro horas, resaca e ir al cine por la noche después de tomarte una botella de vino en la cena... no permiten ver una película en condiciones. Mi amiga directamente durmió plácidamente en su butaca.

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