domingo, 8 de noviembre de 2009

Bored to death, chantaje y unicornio

Me está encantado esta serie, en serio, cada semana espero ansiosa un nuevo capítulo para seguir las andanzas de Jonathan.

Tras el segundo capítulo de la serie todo ha ido a mejor. Cada nueva aventura era más original, más surrealista, más divertida que la anterior. Los personajes poco a poco se van perfilando, conocemos sus fobias, sus esperanzas, sus manías. Los vemos ir y venir por esa gran ciudad cruzándose con personajes tan excéntricos como ellos.

Tengo que admitir que los tres personajes me tienen enamorada. Jonathan con su mirada curiosa, su amor truncado, su gabardina y su tremenda capacidad para meterse en problemas de forma consciente. El episodio de los rusos es un claro ejemplo de ello.

Ray y sus problemas de pareja, sus dibujos de superhéroes, donando esperma para las amigas lesbianas. Siendo el Pepito Grillo de su amigo pero acompañándolo en alguna de sus descabelladas aventuras, como cuando fue el conductor del rescate del monopatín o cuando acudió al terapeuta y salió destrozado del mismo.

Y por último, pero no menos importante, George, amigo y jefe. Un adulto que se comporta como los treintañeros porque no quiere sentirse mayor, viejo. Un hombre dispuesto a probarlo todo porque la curiosidad forma parte implícita de su carácter. Un pedazo de personaje que nos aporta los mejores momentos de la serie y al que por fin, en el episodio sexto de la temporada, hemos visto hacer equipo con Ray y Jonathan.

Precisamente ese sexto episodio es el que me ha llevado a escribir esta entrada. Un capítulo sublime, con momentos más allá del surrealismo, donde los tres personajes forman parte de uno de los casos de Jonathan. Tratan de recuperar una cinta para un hombre que está siendo chantajeado. Mientras Jonathan se trabaja a la extorsionadora, en todos los sentidos, Ray y George, que por fin se conocen, le esperan en el coche fumando maría. Este momento es sublime, la conversación entre ellos, cuando se ponen a dibujar, hablando sin pensar pero con sentido de sus miedos, de sus dudas, de lo que les pasa... tras esto la serie nos ofrecerá uno de esas secuencias que nunca podré olvidar, una pelea con unicornio incluído.

Sólo por este episodio merece la pena, y mucho, ver esta gran serie. Inteligente, aguda, reflexiva pero a la vez con un punto de inocencia, de fantasía, de excéntrica naturalidad que la ha convertido, para mi, en el mejor estreno de esta temporada. Una serie muy a tener en cuenta, con muchísimos puntos positivos y, por ahora, ninguno negativo. Pues todo, desde la puesta en escena, la música, las historias, la intro... todo es perfecto, todo encaja y nada chirría. Estoy ansiosa por ver el siguiente episodio.

3 comentarios:

satrian dijo...

El unicornio Janet no se me va a olvidar en muuuuuucho tiempo, que risas me pegué viéndolo, increible episodio, me queda por ver el de esta semana, esta tarde cae sin falta.

Akane dijo...

No puedo estar más de acuerdo, es el estreno sorpresa de la temporada, y cada capítulo me gusta más. Es fácil coger cariño a los tres enseguida, o al menos a mi me ha pasado. Genial ese capítulo, con momentos inolvidables :) A ver qué más casos y con cuántas dosis de surrealismo nos tienen preparados.

Rebeca Sánchez dijo...

Satrian, el detalle de darle nombre de persona al unicornio me moló mucho, además George está tremendo atacando con él.

Akane, tienes razón, los tres son adorables, cada uno con sus cosas particulares pero les pillas cariño porque resultan tan humanos. Capitulazo sin duda alguna y esperando más con muchas muchas ganas

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