lunes, 17 de mayo de 2010

Doctor Who, doble ración de genialidad


El capítulo doble escrito por Moffat ha estado compuesto por The Time of Angels y Flesh and Stone. Estos dos capítulos nos han ofrecido la oportunidad de volver a disfrutar de dos de las mejores aportaciones de Moffat  como guionista, por un lado los Weeping Angels de Blink, y por otro lado de River Song, la misteriosa mujer que conoce el futuro del Doctor, a la cual descubrimos en la cuarta temporada. 

Así pues retomamos dos grandes puntos de la historia del Doctor, unos enemigos formidables y que encantaron a todos los fans. Una mujer fascinante con un triste final que sabe mucho de nuestro querido Doctor. Tener ambos elementos prometía mucho y la verdad es que no ha decepcionado.

Todo comienza con River Song en plan espía dejando unas misteriosas marcas en la caja negra de una nave y escapando de manera espectacular de unos perseguidores. Mucho tiempo después, en el futuro, el Doctor y Amy ven esa misma caja en un museo. El mensaje de la caja está escrito en la lengua de Gallifrey y dice “Hello, sweetie”. Un detallazo. Al Doctor le pica la curiosidad así que van en busca de la persona que dejó el mensaje, así se encuentran con River Song. La cual entra de forma atropellada en la TARDIS y enseguida le dice al Doctor que siga a la nave que acaba de dejar.

Es desternillante descubrir que River sabe manejar la TARDIS mucho mejor que el Doctor. Ya que según ella aprendió del mejor. Esa desenvoltura dentro de la nave sorprende tanto a Amy como al Doctor que no comprende como es capaz de aparcar sin el ruidito característico. Básicamente se debe a la incompetencia del Doctor a la hora de pilotar la TARDIS. Este momento se ha convertido desde ya en uno de mis favoritos. Que grande es River y cuanto me hace reír. Amy no deja de preguntarle al Doctor por su relación con River. Claro que el Doctor no sabe mucho de ella, así que poco puede decirle.


Persiguiendo a la nave llegan a un planeta. Allí descubrirán que la nave se ha estrellado y River les dirá que su misión es atrapar a un Weeping Angel que viajaba a bordo. Evidentemente el Doctor no puede permitir que una de las criaturas más peligrosas del universo permanezca suelta en un planeta. Así que muy a su pesar se involucra en la caza de River Song y su grupo de soldados de asalto. Estos soldados son miembros de la iglesia.

River Song tiene en su poder una cinta de corta duración, unos cuatro segundos, donde se ve al Weeping Angel, en la bodega de carga de la nave. Cuando Amy se queda a solas con la gravación descubriremos que cualquier imagen de un ángel se convierte en un ángel. Esta es una de las escenas más escalofriantes del capítulo. Amy encerrada con la grabación y el ángel poco a poco cobrando vida ante sus ojos. Recuerda Amy Don´t Blink, algo fácil de decir pero no de hacer. 


La situación del Doctor con River es trágicamente hermosa. Ella conoce el futuro del Doctor porque representa el pasado de ella. Mientras que él conoce el futuro de River porque es algo que ya ha vivido. Un detalle curioso es que River dice que tiene fotos de todas las caras del Doctor, así puede saber con que encarnación está tratando. ¿Cuándo será el momento? ¿Cuándo coincidirán en el tiempo de manera correcta? Es una relación complicada. 
 
La nave se ha estrellado contra un sistema de cuevas donde parece ser que vivían los Aplans un pueblo con la característica de poseer dos cabezas. Una raza que el Doctor conocía pero que desapareció misteriosamente. La cueva está repleta de estatuas, el ángel está escondido en algún lugar. Tienen complicado localizarlo. Mientras el obispo, líder de los soldados de asalto le pregunta a River si le ha contado al Doctor quién es, que ha hecho y que está en la cárcel. ¿River en la cárcel? Pues si, y nada menos que por asesinato. Mató a un buen hombre como ella misma confesará al Doctor. Al mejor que ha conocido. Esta misión es para intentar reducir su condena.

En un momento dado y mientras el ángel va matando a los soldados el Doctor y River se dan cuenta de algo muy gordo, todas las estatuas tienen una cabeza, los Aplans tenían dos. No son estatuas comunes son Weeping Angels, un montonazo de ellos. Así que emprenden una huida desesperada ya que las estatuas se están recuperando poco a poco gracias a la energía que desprende la nave estrellada.

Amy se frota un ojo y le cae arena. Resulta que si le miras a los ojos a un ángel entra en ti, porque los ojos son el espejo del alma, y cualquier cosa que contenga a un ángel se convierte en uno. Amy se está convirtiendo en piedra o al menos eso cree ella. El Doctor gracias a un oportuno mordisco la espabila. El primer capítulo termina con el grupo rodeado por los Weeping Angels y el Doctor diciendo una frase para el recuerdo. 


El segundo capítulo retoma la acción donde la dejamos, con el grupo a punto de ser atrapado por los ángeles pero gracias a una argucia del Doctor se salvan y emprenden una frenética carrera para dar esquinazo a sus aterradores perseguidores. Los ángeles ya están totalmente recuperados y van detrás del grupo. Uno de ellos, el ángel Bob, habla con el Doctor a través del walkie, este detalle me ha encantado porque el ángel es terriblemente educado pero en sus palabras se adivina una tremenda maldad. Y Amy empieza una cuenta atrás. Diez, nuevo, ocho, siete, seis, cinco.... sin embargo no recuerda decir esos números. Cosa que preocupa al Doctor. Amy no recuerda muchas cosas. El ángel que está dentro de Amy puja por salir y se divierte contando. 


El grupo de supervivientes está en la sala de control, desde allí acceden a un bosque. Si, un bosque en una nave espacial. ¿Por qué? Lógico, para suministrar oxígeno durante los largos viajes espaciales. Amy sonríe maravillada. El grupo intentará escapar a través de un bosque bastante tenebroso. Mientras el Doctor en la sala de control investiga la aparición de la grieta. Otra vez la grieta de la habitación de Amy, esa grieta que está apareciendo en todos los capítulos de la serie y que jugará sin duda alguna un papel importante en el tramo final de esta temporada. Esa grieta espacio-temporal te absorbe y una vez dentro desapareces para siempre, nunca habrás existido.


Amy cada vez más débil por culpa del ángel sigue contando hacia atrás. Para salvarla el Doctor le pide que cierre los ojos, que no los abra bajo ningún concepto porque sino morirá. Y entonces la deja. Este momento es muy importante porque Amy se queda con los soldados en el bosque, con los ojos cerrados mientras que el Doctor se va con River y el obispo en busca de una salida. Aquí hay que fijarse bien porque hay un momento donde el Doctor viste algo diferente y le dice a Amy algo muy importante, que recuerde lo que le dijo cuando era niña pero claro está Amy no recuerda. Os recomiendo leer este artículo para que entendáis mejor de lo que hablo. Hasta que lo leí no me había dado cuenta de nada, fue muy revelador.
Los soldados mueren porque entran en la grieta y Amy se queda sola en la oscuridad. En un bosque inquietante y plagado de Weeping Angels. Amy sólo tiene un walkie gracias al cual se comunica con el Doctor que se encuentra en la otra punta de la nave con River, ya que el obispo ha muerto a manos de un ángel. Ahora Amy debe recorrer el bosque sola, a ciegas y rodeada de ángeles. Es muy angustiante. El Doctor le dice que debe caminar como si realmente pudiese ver porque así los ángeles la dejarán en paz. Amy tiembla como una hoja, habla con el Doctor, él le grita que camine, que se mueva, que avance, ella está casi rozando a los ángeles, tropieza, cae al suelo, pierde el walkie y las estatuas empiezan a girarse hacia ella. Un momento de gran tensión y cuando el ángel está a punto de tocarla River la salva teletransportándola. Bufffffffffffff respiramos aliviados. 
 
Pero aún no están a salvo, los ángeles se personan ante ellos y le exigen al Doctor que se sacrifique arrojándose dentro de la grieta para estabilizar el espacio-tiempo y cerrar la grieta. Y el Doctor sonríe porque,como siempre, tiene un plan. La gravedad que lo salvó en el anterior capítulo vuelve a hacerlo ahora. En una imagen que recordó mucho al final de la segunda temporada.
Al final River se despide, esposada y sonriente, le dice al Doctor que volverán a verse. Una vez solos Amy le pide al Doctor que la lleve a casa. No para quedarse sino para contarle  su secreto: la boda y... bueno una imagen vale más que mil palabras. Niña ¿pero qué haces? ¿y tú prometido? ¿Qué les das Doctor?
 En general este doble capítulo ha estado muy bien. Visualmente me ha encantado, el bosque de estatuas, el bosque de verdad, la grieta luminosa, River en plan espía. Podría hablar de la relación de Amy y el Doctor, de cómo él se preocupa por ella (muchísimo), de lo fácilmente que se enoja, de sus estallidos de ira, de la curiosidad de Amy, de ese final en la habitación, de la fecha en el despertador, de la importancia de Pond (estanque). Aunque lo que realmente me ha gustado ha sido ver a River Song, un personaje mucho más interesante y complejo de lo que pensaba. ¿Quién es? ¿Qué es? Me encanta como interactúa con el Doctor, como consigue desconcertarlo e intrigarlo pero a la vez cómo mantiene el secreto sobre si misma. No es bueno conocer los spoilers del futuro. Este capítulo me ha devuelto la fe en la serie y en Moffat. Que siga así, este es el camino que más me gusta.

3 comentarios:

Brian Edward Hyde dijo...

Me encantaron los dos. El personaje de River Song es una joyita (la actriz también, aunque eso ya lo sabíamos...) y los Weeping Angels siguen volviéndonos locos. Y lo que faltaba... ese desenlace que nos dejó patidifusos. Desde luego, gran paso para la serie.

Anónimo dijo...

Pues a mí River Song me pone de los nervios, quizás si hubieran escogido otra actriz me hubiera gustado pero no me parece que pueda ser la pareja perfecta del doctor, por dios, si parece su madre!! Tendrían que haber escogido una actriz más joven y con más carisma, me horroriza que ésta pueda ser el amor del doctor...

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo con Anónimo.

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