lunes, 19 de marzo de 2012

Californication menos Californication

Noto a Hank un tanto calmado, su etapa neoyorquina y su libro (Californication) parece que lo han amansado. Regresar a Los Ángeles fue un error porque, aunque intente escapar de esa soleada Babilonia, se ve irremediablemente atrapado en el lugar. Ya sabía yo, y todos vosotros, que  volver a L.A no sería bueno para él. Está algo descolgado ya que todos sus amigos y su familia han seguido adelante sin él. 

Runkle ha alcanzado los 100 polvos, vive en una preciosa casa junto a la playa y es infeliz pues no tiene con quien compartir su vida. Charlie se refugia en el prono y en su hijo pequeño, pero nuestro calvo favorito no consigue llenar el hueco que Marcy dejó en su corazón. Como siempre, Runkle, destaca por ser el personaje más cómico, a la par que trágico de la serie. Es el compañero fiel, el amigo necesario, el alma gemela de Moody. Ellos forman la perfecta pareja y su relación es tan sincera, divertida y visceral que protagonizan los mejores momentos de Californication

Hank Moody se reencuentra con su ex, con Karen; su musa, su droga, su amor. Ella se ha casado con Bates, un escritor que ya apareció en la tercera temporada y que tiene serios problemas con la bebida. Becca, por su parte, ha crecido, ya va a la universidad y sale con un veinteañero llamado Tyler (Scott Michael Foster) tan encantador como desafiante, muy parecido a Hank y eso es algo que asusta a nuestro amigo. Tyler proviene de una familia bastante particular y ha escrito un guión de cine que promete ser un éxito.

Mientras Hank, el comedido, procura mantenerse lejos de los problemas y de la sensual Kali (Meagan Good), cantante con la que coincide a diez mil metros de altura. Ella es "la mujer" de Samurai Apocalypse, un rapero que quiere a Moody para escribir el guión de su película. El cine tienta a Hank de nuevo y el dinero es fácil. Todo parece sencillo pero entra en escena el desequilibrado Eddie Nero (grande Rob Lowe) que descubre el guión de Tyler y decide convertirlo en una película.


Esta temporada de Californication es la menos Californication hasta la fecha. Hank realmente intenta hacer un esfuerzo, aún así todo le sale mal y termina haciendo daño a los que quiere y haciéndose daño a si mismo. El sexo y las situaciones surrealistas (esa noche en el coche de la policía) siguen vigentes y es que Californication no sería lo que es sin esos momentos. Echo de menos a Marcy, que desde que está casada con el gran productor, está casi desaparecida en combate y se la ha exagerado convirtiéndola en una caricatura del personaje que tanto amé durante cuatro años. 

La quinta temporada es una especie de fase meseta para la serie y no sé que sucederá en los próximos capítulos. El salto temporal de tres años me ha gustado porque pone a todos en su sitio. Californication no defrauda, me da lo que me gusta y siempre un poquito más, por eso la sigo religiosamente. Un apunte antes de terminar, el el último capítulo que he visto, el 5x08 Here I Go Again, Drea de Matteo hace acto de presencia como una descarada y ordinaria stripper. No creo que sea solo cosa mía pero esta mujer está camino de convertirse en una Kathleen Turner (Collini out) 2.0. Como ha cambiado desde la última vez que la vi paseando por Wisteria Lane. 


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