domingo, 5 de marzo de 2017

Las mujeres de SHIELD toman el control


Desde los últimos compases de su primera temporada, la mejora constante de Marvel’s Agents of SHIELD es una realidad incontestable. En su cuarta temporada, actualmente en emisión, el nivel está muy alto. Esta entrega, diseñada en tres actos, acaba de despedir el segundo con uno de los capítulos -y creo que no exagero al decir esto- más sobresalientes de 2017, Self Control

Durante el primer tramo de temporada se presentó a un Ghost Rider que no se olvidará en mucho tiempo, Robbie Reyes es un personaje que me cautivó desde la primera escena; y también se  introdujo al espectador al mundo místico y fantástico del Darkhold, libro sin el que no se puede entender a AIDA y los LMD (Life Model Decoy). 

El segundo tramo de temporada puso en primer plano la trama de los LMD de Radcliffe y la lucha contra el movimiento Watchdogs. Self Control, marca el final del nudo narrativo de este tramo y enfila hacia el desenlace abriendo las puertas de un nuevo mundo lleno de posibilidades, el Framework

Self Control es uno de los mejores capítulos de Marvel’s Agents of SHIELD, un episodio que funciona a todos los niveles y que partiendo de una premisa clásica de la ciencia ficción, humanos reemplazados por androides (ecos de Battlestar Galáctica, Westworld, La invasión de los ultracuerpos), crea un estado de tensión, angustia y paranoia en los personajes que se traslada al espectador. Jed Whedon consigue no pecar de ingenuo, evita los lugares comunes y dosifica muy bien la acción, el drama y el suspense.  

Mujeres que no necesitan ser salvadas

Daisy y Simmons tienen que enfrentarse a una serie de androides con la apariencia de Mack, Mace, Coulson y Fitz; por supuesto no podemos olvidar el LMD (Life Model Decoy) de May que, sin un objetivo que cumplir, se debate en un mar de dudas existenciales que recuerda a las que padecían algunos cylon en Battlestar Galactica

Este capítulo está lleno de momentos que permanecen con el espectador durante un tiempo. Empecemos con los ejes emocionales de la serie, los agente Fitz y Simmons.  Esta pareja que ha pasado mil infortunios para estar junta, que ha recorrido un universo para amarse, se encuentra enfrentada sabiendo que uno de ellos es un LMD. ¿Pero quién? Esta es una escena tensa muy bien actuada por Elisabeth Henstridge e Iain de Caestecker. Verlos a los dos encerrados en una habitación intentado averiguar quién es el LMD es puro masoquismo. 

Cuando Fitz se descubre como el androide, Simmons tiene que luchar por su vida y, por extensión, por la del auténtico Fitz. Herida y debilitada, la joven científica logra inmovilizar al LMD y apuñalarlo hasta inutilizarlo. La carga emocional de esa escena es enorme porque es Fitz a quien apuñala en el pecho, un Fitz tan real y auténtico que es imposible no sentir el horror de Simmons recorrer su cuerpo con cada puñalada. La dinámica entre estos dos personajes ha sido clave para el desarrollo de la serie y han sido, con diferencia, la pareja más consistente y más romántica de Agents of SHIELD, por eso resulta tan brutal ver a Jemma matar a Leo. 

Daisy tampoco es un LMD y descubre la infiltración topándose, literalmente, con un puñado de réplicas de ella. Cuando Quake y Simmons unen fuerzas para escapar de la base, deshacerse de los androides y buscar a su equipo, la acción se dispara. 

La lucha por la supervivencia que emprenden Simmons y Daisy en solitario primero, unidas después, ofrece interesantes aspectos de estos dos personajes. Al ver la pelea entre Daisy y Mace es imposible no aplaudir la evolución de aquella hacker tocanarices de la primera temporada a una heroína por derecho propio que, además, se marca uno de los discursos motivacionales más poderoso de la serie.

Otra gran escena, que demuestra lo mucho que han crecido las actrices que interpretan a Simmons y Daisy, es ese abrazo con el que Quake y la científica confirman que son humanas. 

Self Control demuestra que Agents of SHIELD tiene algunos de los personajes femeninos más fuertes y mejor construidos de la televisión. No solo Jemma demuestra un fuerza y valentía extraordinarias al lidiar con el falso Fitz, sino que Daisy es capaz de tumbar a Mace, Mack y Coulson sabiendo que será capaz de hacerlo. 

La tragedia queda reservada para el personaje de Melinda May, el LMD de May es tan leal y fiel a sus compañeros como la auténtica y eso es, en última instancia, lo que salva a Daisy y Simmons. Ming-Na Wen ha estado fantástica mostrando la ambigüedad y la lucha de un personaje que es más que su programación y que siente, ama y teme como lo haría un ser humano. Incluso como androide, May es nuestra May, capaz de sacrificarse por el equipo y por el hombre que ama.

Aida y el Framework

El final de Radcliffe parecía claro desde hacía algún tiempo, Aida encuentra una paradoja entre sus dos directivas principales: proteger a Radcliffe y proteger al Framework. Tras un apasionado soliloquio en el que su creador exalta las maravillas de ese mundo virtual restando importancia a nuestro envoltorio de carne y hueso, Aida le corta las venas y lo introduce en el Framework para que pueda vivir una vida larga y feliz. 

Aida es, a partir de ahora, el principal antoganista del grupo de agentes. Hasta ahora los guionistas habían explorado varias posibilidades: Radcliffe, la senadora Nadeer, el Superior, el movimiento Watchdogs.... pero finalmente la androide se posiciona como la gran adversaria de la temporada. 

El Framework es un lugar donde ser feliz, un lugar donde nuestros errores o nuestro sufrimiento no nos alcanza, donde podemos ser lo que queramos, donde nuestra vida puede ser perfecta sin la carga emocional que la realidad nos impone. 

Lo que pudimos entrever del Framework es tan interesante como audaz, un mundo donde Hydra no solo sigue en activo sino que parece estar al mando, donde Coulson es un profesor que predica el odio a los inhumanos, donde Simmons parece estar muerta, donde Mack es padre y donde Daisy tiene una vida junto a Ward (que regresa del más allá). Si en ese mundo virtual tu mayor arrepentimiento es eliminado, si ese algo que te hace ser tú nunca ha sucedido, ¿quién eres?.

Me gustaría ver a Bobbie y Hunter en ese mundo virtual, fue una lástima que la serie prescindiese de ellos y hace tiempo que exijo su regreso triunfal. 

Self Control demuestra la habilidad de Jed Whedon como guionista y director. Se trata de uno de los capítulos más electrizantes y mejor ejecutados de la serie. Jugaron muy bien con las expectativas del espectador de manera inteligente sorprendiendo con la identidad de los LMD. Buenos efectos, actuaciones sólidas, giros imprevistos, acción a raudales, excelentes peleas, one liners para el recuerdo y un cliffhanger al nivel de este o este otro

La serie regresa en abril para mostrarnos un poco más de ese mundo y estoy impaciente por descubrir lo que Daisy y Simmons encontrarán. 



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