miércoles, 15 de julio de 2009

Californication, provocando por segunda vez

ALERTA SPOILERS SEGUNDA TEMPORADA

Me ha costado mucho terminar con la segunda temporada de Californication, no sé muy bien por qué la dejé aparcada hace unos meses , cuando ya iba por el capítulo seis y no lo he retomado hasta hace dos días. Y hoy por fin he terminado de verla. Llego con bastante retraso pero llego.

Tras el happy end de la primera temporada muchos nos preguntábamos que camino iba a seguir la serie porque no veíamos con buenos ojos a un Hank feliz, un Hank realizado y adulto que por fin pudiese mantener una relación estable con Karen y ser un buen modelo a seguir para su hija Becca. Lo intenta, de verdad, en los primeros episodios vemos a un hombre dedicado a su compañera e hija, alejado de los malos hábitos, renunciando a hermosas mujeres. Hasta se hace la vasectomía por Karen... pero todo es un espejismo. Hank no puede dejar de ser quien es ni dejar de ser como es y la realidad sacudirá de nuevo ese precario equilibrio de felicidad en la forma de un productor discográfico totalmente descontrolado y del embarazo de un antiguo lío de Hank.

La temporada ha pivotado entre eses dos ejes. Por un lado la relación de Moody con Ashby (que gran personaje) pactada en la celda de una prisión y confirmada con la escritura de una memorias de sexo, drogas y rock por parte de Hank. Y por otro lado, el embarazo de aquel rollo de Hank que también es amiga de Karen.

Moody que en un principio aceptaba su papel de buen hombre familiar, volverá a caer a lo más bajo acompañado del siempre sonriente y carismático Ashby, gran diablo de los placeres mundanos; hiriendo en su camino tanto a Karen como a su hija. La más perjudicada por los excesos de Hank. Aunque al final conseguirá redimirse como padre, sacrificando su felicidad aparente por la felicidad de su hija, dado que "al final del día, ella es lo más importante".

No me cansaré de repetir que Californication no es una serie sobre el sexo. Hay sexo, aunque esta temporada menos. De lo que se trata es de afrontar las decisiones que tomamos, de madurar, del amor, la familia y el sacrificio. No es solo gente montándoselo en la soleada California, Babilonia contemporánea donde todo parece estar permitido y el límite es la muerte.

Karen esta temporada ha navegado a la deriva, entre el sí quiero y el no quiero. Sin saber muy bien que hacer con ese hombre al que no puede dejar de querer a pesar de todas las putadas y todos los fallos que acumula. Es bonito el episodio donde se ve el pasado de ambos en Nueva York. El día de la muerte de Kurt Cobain, el día que ella le dice a él que está embarazada. Allí se les veía felices, a gusto. Aunque ya planeaban sobre ellos las nubes de lo que serían sus grandes problemas de pareja actuales. Pero había y sigue habiendo amor.

Charlie Runkle y esposa. Han tenido más protagonismo esta temporada. entre las malas decisiones de él, los problemas con las drogas de ella (que pinta de colgada tiene esta mujer cuando quiere), la actriz porno y el divorcio. Estos dos nos han regalado algunos de los mejores momentos de la temporada. Grande cuando Moody saca a Runkle de la bañera del hotel donde ha estado metiéndose coca con su mujer. Que imagen tan descorazonadora, asquerosa e impactante.

Lo mejor de la temporada ha sido, para mí, Lew Ashby. Rico, carismático, loco, petulante, impredecible. Alma gemela de Hank, peligrosamente seductor, sorprendente. Me gustó desde el principio.

Lew es un tío que ha hecho y visto de todo. Que está mas allá del límite y se siente cómodo en ese lugar. Refleja el futuro que le espera a Hank sino pone un freno, sino aprende a controlarse. Por eso supongo que se llevan tan bien, en el fondo son iguales, dos niños grandes que sólo quieren divertirse y disfrutar de las chicas, las drogas y la vida, mientras el circo dure.

Lew no sólo es un personaje capaz de alterar cualquier situación con su mera presencia, sino que también es capaz de hacer que los demás personajes bailen a su son y desestabilizarlos totalmente para bien o para mal. Es interesante el tira y afloja que se establece entre él y Karen. Y su final es el más lógico que se le podía dar. Una lástima. Añoraré a ese cabrón.

Mia ha seguido rondando alrededor de la vida de Hank, la zumbada robalibros ¿cómo la soporta Hank? sigue cerca y siempre al acecho de nuestro escritor. Se veía venir desde lejos que tendría algo con Lew pero que siguiese usando la amenaza de "le voy a contar a Karen que nos lo montamos" me parece machacón e innecesario. Además odio a esta tía, así que espero que no esté en la tercera temporada.

En general una muy buena temporada pero que hacia el final chirría un poco porque precipitan la historia. Tal vez por eso la dejé aparcada tanto tiempo.

Lo bueno de Californication es que la ves rapidísimo, te diviertes, te sientes tristes, te conmueve, te enfadas... entretiene. El final de este temporada, sin ser tan happy como el anterior, permite soñar con algo de esperanza para Hank y para Becca. ¿Podrá cuidar de su hija sin el apoyo constante de Karen? ¿soportará Becca la presión de controlar constantemente a este adulto descarriado?

La relación padre-hija en Californication es hermosa, dura pero hermosa. El momento en el que ella le dice que " tranquilo papá, lo intentaste, fue bonito mientras duró" fue mágico. Toda la verdad sobre el amor se resume en ese momento.

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