Mostrando entradas con la etiqueta You're the worst. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta You're the worst. Mostrar todas las entradas

lunes, 27 de marzo de 2017

Cuando los secundarios toman el control


Hace unas semanas volví a revisionar House M.D pero lo hice empezando por la sexta temporada, que por cierto tiene un gran arranque porque traslada a su protagonista a un espacio totalmente nuevo en el que lejos de todo lo que conoce y controla Gregory intenta solucionar sus problemas, que son muchos y muy variados. 

La sexta temporada de House es una buena temporada y me gusta especialmente por los capítulos Wilson y 5 to 9, episodios centrados en dos secundarios de la serie: James Wilson y Lisa Cuddy. En Wilson, por ejemplo, vemos como el oncólogo del Princenton Plainsboro tiene muy buena relación con el personal de enfermería, somos testigos de las reuniones de control a las que asiste y de sus visitas a los pacientes. Wilson es un médico capaz que se preocupa por sus pacientes hasta el punto de dejarse un poco de sí mismo en cada caso. En 5 to 9 seguimos los pasos de Lisa Cuddy desde que se despierta hasta que vuelve a casa. Su día a día es particularmente ajetreado: yoga, ducha, ocuparse del bebé, prepararse para el trabajo, lidiar con House y dirigir un hospital con mil y un problemas que solo ella parece ser quien de gestionar. Cuddy tiene dudas, momentos de debilidad pero la vemos ser una gestora decidida, justa, analítica y precisa. Y luego llega a casa con su pequeña y descansa. 

Me gusta cuando una serie decide alejarse del esquema habitual y centrar su mirada en uno de sus secundarios. Estos capítulos dan un respiro al espectador y a las tramas principales de la serie y, al alejarnos del protagonista, nos dan la oportunidad de ver esa realidad a través de otros ojos. Cuando los secundarios toman el control de un capítulo llegamos a conocerlos mucho mejor y, en series como House M.D con un protagonista tan carismático y arrollador, es bueno desviar el foco y dejar que los demás personajes tengan ocasión de brillar. Estos capítulos también permiten explorar nuevas fórmulas narrativas y amplían el universo en el que se desenvuelve el espectáculo al explorar otros espacios, otras dinámicas, otras relaciones... El personal de enfermería de House M.D sale más en estos dos capítulos que en toda la serie.

Hay muchos capítulos centrados en secundarios que me gustan y que, además, se han convertido por derecho propio en referentes dentro del universo seriéfilo. Veamos algunos ejemplos, empezando por el más clásico. 

The Zeppo es el prototipo de capítulo centrado en un secundario, en este caso Xander de Buffy The Vampire Slayer. Mientras Buffy y el resto del equipo intentan evitar algún apocalipsis, Xander pasa la noche más alocada de su vida: pierde su virginidad con Faith, se enfrenta a un grupo particularmente violento y evita que vuelen el instituto. Xander se convierte en el protagonista de un capítulo muy divertido que se desmarca de la dinámica habitual de la serie y que aprovecha para tomarse un poco a la ligera los finales del mundo a los que se enfrenta la cazadora. Además, descubrimos al Xander más valiente y comprendemos mejor por qué actúa como lo hace al sentirse el menos útil y valorado de la scooby-gang. 

Esta fórmula se repite en A New Man, un episodio centrado en Giles, y en Superstar, el capítulo de Jonathan. Hay más ejemplos en Buffy pero también encontramos ejemplos en su spin off, Angel, como Life of the Party episodio centrado en Lorne o el  Harm's Way dedicado a esa chorlito maravillosa que era Harmony,

En The X-Files se hizo varias veces, el director adjunto Skinner tuvo su capítulo (Zero Sum) y el trío de los The Lone Gunmen se convirtió en el centro de varios episodios como Unusual Suspects o Three of a Kind. Sin embargo mi favorito es el que nos cuenta la historia del gran antagonista de la serie, el Fumador (Musings of a Cigarette-Smoking Man). Este personaje es la figura más importante de la gran conspiración gubernamental, un hombre misterioso y aterrador con una vida tan sorprendente como miserable. Gracias a varios flashbacks conocemos como llegó a ser el hombre que es, que actos y decisiones le convirtieron en esa siniestra figura que parece controlarlo todo pero también descubrimos su carrera frustrada como escritor de novelas de misterio. El final con esa frase a media voz "I can kill you whenever I please, but not today", te deja helada. 

La última temporada de You’re the Worst nos regaló, porque ese capítulo es un regalo para los seguidores, un episodio centrado en Edgar. La historia es contada desde su punto de vista y siguiendo sus pasos por la ciudad de Los Ángeles. Gracias a Twenty-Two comprendemos mejor los demonios que acechan a Edgar desde su regreso de la guerra.

En su tercera temporada, Agents of SHIELD sorprendió a todos con 4.772 Hours, un capítulo centrado en Simmons y en los cuatro meses que pasó atrapada en un planeta alienígena. Fuera de su entorno habitual y separada, tal vez para siempre, de sus amigos, Simmons tiene que sobrevivir por sus propios medios en un ambiente particularmente hostil. Gracias a este capítulo, en el que durante la mayor parte del tiempo solo aparece ella, descubrimos la auténtica fuerza y carácter de la joven científica. 

Scrubs dedicó capítulos a prácticamente todos sus personajes secundarios:

His Story estaba narrado desde el punto de vista del doctor Cox. His Story II estaba narrado por Turk. Her Story desde la perspectiva de Elliot y Her Story II desde la de Carla. En His Story IV conocíamos el punto de vista del Doctor Kelso mientras que el capítulo Their Story ponía el foco en las andanzas de Ted, Todd y Jordan, personajes secundarios de las historias del Sacred Heart. Para finalizar tenemos Their Story II narrado desde la perspectiva de los nuevos internos del hospital. De todos ellos me quedo con His Story IV, el que se centra en el doctor Kelso, en la relación que establece con un paciente que ha perdido la memoria debido a una herida de guerra y en su particular estilo de mando como jefe de medicina del hospital. 

Avatar tiene un maravilloso capítulo centrado en Apa (Appa's Lost Days), el bisonte volador de Aang. Durante todo el episodio acompañamos a Apa en un viaje lleno de penurias: es secuestrado y vendido, maltratado en un circo, sufre el ataque de un feroz animal... hasta que finalmente encuentra a Aang. El que la serie dedicase todo un capítulo a Apa demuestra el cariño y la sensibilidad con la que trataban a todos su personajes.

domingo, 8 de enero de 2017

El capítulo de Edgar Quintero

The Zeppo es uno de los capítulos de Buffy The Vampire Slayer más entrañables, divertidos y sorprendentes de la serie. Por primera vez, la trama se centra en Xander, personaje secundario que vive su propia aventura repleta de emoción, sexo y humor. Gracias a este acercamiento a Xander se nos muestra la serie desde una perspectiva totalmente diferente y fresca. Muchas series han hecho lo mismo a lo largo de los años, centrar un episodio en un personaje no principal no sólo para dar más cancha a los secundarios sino también para ampliar y explorar su propio universo. 

You’re The Worst, una de las comedias más salvajemente divertidas e irreverentes en emisión, hizo lo mismo en el quinto capítulo de su tercera temporada, Twenty-Two fue uno de los episodios más redondos del año pasado, un capítulo tan necesario como inesperado que me persiguió durante días. Un capítulo arriesgado que me hizo reír y llorar. 

El capítulo se centra en Edgar Quintero, veterano de la guerra de Iraq que sufre de trastorno de estrés postraumático. Durante tres años hemos visto a los demás personajes (lo peor) burlarse de él por su pasado militar, por sus problemas emocionales y por su necesidad de medicación para sobrellevar el día a día. Por primera vez, la serie pone el foco sobre Edgar y nos hace ver el mundo a través de su mirada, de su trauma, de su miedo. El título del capítulo es toda una declaración de intenciones, 22 es el número de veteranos que cada día se suicidan en los Estados Unidos. Cifra macabra, trágico destino que ronda a Edgar a lo largo de los mejores 25 minutos que ha dado la serie de Stephen Falk. 

El trastorno de estrés postraumático es un problema complejo que pocas veces se ha tratado correctamente en la pequeña pantalla pero vivimos en una época donde las pequeñas series – y digo pequeñas por la duración de sus capítulos- están haciendo un excelente trabajo a la hora de tratar temas complejos, situaciones difíciles y/o problemas sociales. Tenemos un buen puñado de ejemplos: Fleabag, Bojack Horseman, One Mississippi, Better Things, Transparent.... Estas series aciertan a la hora de hablar sobre experiencias personales dolorosas e intensas, no caen en el cliché o en el amarillismo, no recurren a la lágrima fácil; golpean emocionalmente al espectador dejándole noqueado durante un tiempo para que asimile lo que acaba de ver, de experimentar. 

Twenty-Two se adentra en cuestiones importantes como las enfermedades mentales, el trauma de los veteranos y los derechos de esas personas cuando regresan a unas vidas en las que ya no encajan. ¿Qué hacemos con ellos? 

La mirada de Edgar

La espiral descendente de Edgar ya se adivinaba desde los primeros compases de la temporada cuando el personaje decide prescindir de la medicación, sólo era cuestión de tiempo que tuviese una crisis. Hay que reconocer que Falk, guionista y director del capítulo, supo captar con admirable precisión los problemas psicológicos que afronta Edgar. Por primera vez la serie explora su enfermedad con detalle y cuidado. El capítulo sigue a un hombre al borde del colapso mental, un hombre con dificultades serias para desenvolverse en el día a día, para conectar con las personas, para tener una relación, para transitar por las bulliciosas calles de una gran ciudad. Un hombre que se encoge ante los ruidos, que se siente perseguido y observado, que pierde – de cuando en cuando – la conexión con la realidad, que vive un sufrimiento constante y desmoralizador que nadie comprende

Ver a Edgar en un rincón de su habitación, acurrucado y aterrorizado, es doloroso. Es imposible no sentir empatía por un personaje tan amable y conmovedor. Es desgarrador verle perder los papeles en la oficina de las asociación de veteranos. Y por un momento temí que acabara debajo de un camión en la autopista cuando, totalmente hundido, se deja llevar por los pensamientos más oscuros. Edgar sopesa el suicidio, su situación es tan precaria que parece a punto de darse por vencido pero entonces algo capta su atención, un pequeño barco de papel que, durante un momento, le recuerda que la vida, por muy jodida que sea, está llena de belleza. Esta escena me recordó a American Beauty y su "Sometimes there's so much beauty in the world, I feel like I can't take it, and my heart is just going to cave in."

El final del capítulo reúne a Edgar con un conductor que también combatió en la guerra, un veterano que le entiende y que se compadece de su situación. La conversación que mantienen en el camión abre los ojos del personaje a la esperanza, tiene que averiguar qué funciona con él, a unos les funciona el yoga, la caza, tener un perro, apuñalar un armario... cada uno tiene que encontrar la manera de navegar por la vida, no pueden esperar a que alguien venga a ayudarles, nadie va a hacerlo. 
"I know you don’t want to hear this, but the minute you stop looking for someone else to cure you maybe you start living again."
Es imposible no querer a Edgar, es adorable, leal y valiente. Y por eso el final, con un Edgar sonriendo, sabiendo que hay esperanza, sabiendo que no está solo, es tan luminoso, vibrante y necesario.

No sabíamos que necesitábamos un capítulo centrado en Edgar hasta que nos lo dieron. Desmin Borges está fantástico transmitiendo el amplio abanico de emociones del personaje: miedo, rabia, desesperación, esperanza, paranoia, vulnerabilidad. 

Tenemos que alabar también el sonido del capítulo pues para entender parte del trauma de Edgar el sonido juega un importante papel, durante parte del capítulo se escucha un zumbido desestabilizador que dispara la ansiedad del personaje, hay momentos en los que el sonido se acerca y se aleja para dar cuenta del estado de aislamiento de Edgar, los estallidos le ponen alerta buscando con mirada preocupada la fuente de los disparos... sencillo pero fantástico. 

Tengo que admitir que durante los cuatro primeros capítulos de esta tercera temporada me preocupó, y mucho, el camino que estaba tomando la serie. Todos parecían mucho peores y las tramas no acababan de engancharme. Además, en el cuarto episodio, Gretchen y Jimmy tratan tan mal a Edgar que a punto estuve de abandonar You’re The Worst. Sin embargo, el quinto capítulo me hizo recuperar la esperanza en la serie y los demás capítulos confirmaron que Twenty-Two no era un espejismo. Salvo por la trama de Lindsey (la peor de este año) el resto de tramas comenzaron a crecer a partir del 3x06 para llevarnos a un final de temporada con fuegos artificiales que deja a los personajes en nuevas casillas emocionales y vitales.

martes, 18 de noviembre de 2014

Cinco parejas de 2014

Recojo la idea del post de El Diario de Mr. MacGuffin y elijo mis cinco parejas favoritas de este año. Allá vamos. 

El Doctor y Clara (Doctor Who)

Lo más interesante de la octava temporada de Doctor Who ha sido el descubrimiento de Clara Oswald. El personaje dejó atrás su condición de puzzle sin contenido para convertirse en una joven decidida, testaruda, controladora y manipuladora que conectó, no sin dificultades en los primeros compases, con la nueva encarnación del Doctor. Capaldi y Coleman están estupendos, lástima que las tramas pocas veces estuvieran a la altura de su talento. El Doctor encontró una compañera capaz de hacerle dudar, de ponerle en entredicho, de gritarle cuatro verdades y de extorsinarle. Clara es tan fuerte y decidida como el Doctor, y él necesitaba una compañera de viaje que destacase por su carácter, una nueva Donna Noble en la TARDIS. Añadir que ambos actores están muy dotados para la comedia física y que Moffat ha sabido explotar esa habilidad para regalarnos momentos muy divertidos. 


Henry Morgan y Abe (Forever)

Desde el piloto comprobamos que la dinámica existente Henry y Abe, ese impagable Judd Hirsh, es fluida, natural y fresca. Este dúo entona la nota más cómica y emocional de Forever. Pronto descubrimos que Abe fue adoptado por Henry durante la Segunda Guerra Mundial y aunque él lo crió, con el tiempo se ha producido un curioso intercambio de roles. La relación padre e hijo resulta enternecedora y muy creíble. Los momentos en los que comparten pantalla son lo mejor de este procedimental resultón que recuerda demasiado a la fallida New Amsterdam.


Gretchen y Lindsay (You're the Worst)

Esta fue una de las series revelación del año y una de las comedias más efectivas y sinceras de los últimos tiempos. Gretchen y Lindsay son dos cuasi treintañeras insatisfechas y superficiales con unos principios tan esquivos como el insoportable correcaminos de Chuck Jones. Sus años locos fueron muy locos y aunque Lindsay parece haber sentado la cabeza al casarse añora y envidia la libertad de la que disfrutan Gretchen. Sus charlas y apreciaciones sobre las relaciones en la actualidad no tienen desperdicio. Resulta curioso que ninguna de las dos es feliz haciendo lo que creen que se espera de ellas, ni Gretchen viviendo la vida loca ni Lindsay jugando a las casitas en los suburbios. Además, me encantan sus pequeños rituales como ir a probar montones de sabores de helado y no llegar a comprar ninguno. 


Kalinda y Diane (The Good Wife)

Aún no estoy al día con la sexta temporada pero añado a estas dos mujeres a la lista porque durante el tramo final de la quinta nos regalaron grandes momentos. Desde el momento en el que Will desapareció de la serie, Diane tuvo que lidiar con una jauría de hienas dentro de su propio bufete. Kalinda se mantuvo a su lado para ayudarla, para asesorarla, para facilitarle las cosas. La fidelidad y el compromiso de Kalinda para con Diane fue absoluto durante esos capítulos. Tras el fatídico Dramatics, Your Honor; los guionistas apostaron por un Thelma y Louise en Lockhart&Gardnert protagonizado por la investigadora amante de las chaquetas de cuero y la mejor risa de la pequeña pantalla. 


Pam y Eric (True Blood)

La séptima temporada de la serie vampírica de la HBO no tiene pies ni cabeza pero durante los 10 capítulos que sirvieron para despedir Bon Temps se desarrolló un curioso spin-off interno: el show de Pam y Eric alrededor del mundo. Ambos personajes, viven su propia aventura paralela en busca de venganza y acaban convertidos en empresarios de éxitos. Puede que su particular odisea pecase de repetitiv, ¿cuántas veces los vimos encadenados y a punto de morir? Perdí la cuenta en Texas pero los one-lines de Pam, el encanto de Eric, el humor que destilaban sus interacciones y la indudable química de ambos personajes hicieron más llevadero el epílogo de True Blood. Ah, y no olvidemos ese flashback a los ochenta cuando ambos regentan un videoclub y conocen a Ginger.


sábado, 20 de septiembre de 2014

You're the worst, la sorpresa de FX


Es agradable que una serie te sorprenda, muy agradable. You're The Worst, comedia creada por Stephen Falk para FX, es una de esas series de las que no esperas nada, de la que poco sabes, que no mucha gente ve y que, sin saber muy bien cómo, se vuelve una de las indispensables de tu lista. 

La historia se centra en dos personajes desagradables e irritantes: Jimmy y Gretchen. Ambos son conscientes de que son dos personas intratables, insufribles, egoístas y manipuladoras. Son, en definitiva, mala gente. Gente que roba en las bodas, que secuestra gatos, que se aprovecha de las inseguridades y debilidades de los demás para conseguir sus objetivos, que bebe a cualquier hora del día, que solo se preocupa por ella misma. Estos dos se conocen en la boda de la ex de Jimmy y pasan la noche juntos. A priori, parece que nada les une. Sus respectivas trayectorias vitales y amorosas les han convertido en seres reacios a las relaciones y ajenos al concepto de amor pero la química que existe entre ellos es innegable y lo que no debería haber sido más que una noche de sexo desenfrenado y confesiones se convierte, poco a poco, en una relación que avanza a trompicones bajo el implacable sol de Los Ángeles y la incrédula mirada de los conocidos de la improbable pareja. 

La serie de Stephen Falk rompe con los convencionalismos de las comedias románticas gracias a un punto de partida poco o nada habitual, poniendo el foco de atención en dos seres por los que no deberíamos sentir simpatía pero que acaban conquistando al espectador gracias a la buena química entre Chris Geere y Aya Cash, los actores que se ponen en la piel del insufrible Jimmy, un escritor inglés afincado en Los Ángeles, y de la arrolladora Gretchen, una  publicista caótica y autodestructiva. 

You're The Worst, con una primera temporada recién finalizada de diez capítulos, es una serie genuinamente divertida que no fuerza las situaciones cómicas sino que deja fluir el humor a través de unos personajes muy bien dibujados; unas situaciones que, sin llegar a ser delirantes, tienen siempre un componente grotesco y unos diálogos ágiles, agresivos y certeros que evidencian muchas de las dudas, tribulaciones y problemas de los treintañeros de hoy en día. Además, la serie consigue evitar el desastre que podría suponer que sus dos protagonistas fuesen demasiado “malvados” intercalando  momentos dulces e íntimos en lo que vemos lo mejor de estos dos.  Parecía improbable que Gretchen y Jimmy funcionasen pero se complementan. Son capaces de aguantarse y retarse mutuamente espoleando hacia adelante una relación por la que pocos apostaban.

Un detalle que me gusta de la serie es la honestidad con el que abordan el tema sexual. La primera noche que Jimmy y Gretchen pasan juntos es un catálogo de posturas, intimidad y realismo. Ya quisieran otras series y películas tratar de manera tan natural el sexo entre adultos. 

Otro punto que ayuda a dotar de conistencia la serie son los secundarios, personajes que sirven de alivio cómico sin renunciar nunca a su potencial dramático. Lindsay (Kether Donohue), la mejor amiga de Gretchen, es una mujer casada, insatisfecha, superficial e infeliz que no encaja en el rol de perfecta ama de casa de los suburbios pero que no quiere renunciar a esa ideal de vida. Edgar Quintero, interpretado por Desmin Borges, es un veterano de guerra con estrés post-traumático que vive con Jimmy. Suele ser la voz de la razón dentro del grupo y resulta enternecedor la forma en la que se preocupa por la relación de su compañero y Gretchen. 

Resumientdo, You're the Worst es un nuevo enfoque a un género que parecía desgastado y repetitivo, una inspirada vuelta de tuerca al chico conoce chica de toda la vida.  Lo más maravilloso de la serie es que te implicas en ella: quieres saber qué sucede con Jimmy y con Gretchen, sufres por Lindsey, te preocupas por Edgar, incluso por Kieran. Parecía difícil que una serie centrada en dos seres odiosos acabese haciéndose un lugar en mi corazoncito seriéfilo pero ha pasado. Y me alegro.

Podéis encontrar imágenes de la serie aquí.

LinkWithin



Related Posts with Thumbnails