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sábado, 27 de agosto de 2011

Descubrimientos musicales

 Supongo que a todos los seriéfilos y seriéfilas os ha pasado esto en alguna ocasión. Estás viendo una serie, tranquilamente, y en un momento dado suena una canción. Una canción que no conoces pero que te gusta. Así que te metes en Internet y buscas. Y lo que te encuentras es un grupo de música nuevo y te pica la curiosidad. Posiblemente te descargues la canción y si te gusta mucho, también te descargas algún disco del grupo en cuestión. Y lo que descubres casi por casualidad termina gustándote mucho. Seguro que os ha pasado. 

Yo he descubierto varios grupos de esa manera. Sia, la cantante australiana, fue uno de los mejores descubrimientos que hice. Fue gracias al final de Six Feet Under, su canción Breath Me sonaba durante los seis minutos del último episodio de la serie. Tanto me gustó que me descargué toda la discografía de esa mujer y desde entonces la sigo con pasión.

 
Mumford & Sons, grupo inglés de flock rock con el que me topé visionando Stargate Universe. La canción After The Storm sonaba en el capítulo Intervention, el primero de la segunda temporada y literalmente me enamoré de ella. Estuve días escuchándola y acabé teniendo a este grupo como música de cabecera. 


 Durante el final de la cuarta temporada de Psych se escuchaba una canción preciosa. Me llevó un tiempo encontrarla, se trataba de I Go To The Barn Because I Like del grupo Band Of Horses. Grupo americano de indie rock que después escuché en más series como por ejemplo Fringe.



Glasvegas. A estos escoceses los conocí gracias a Chuck. En el capítulo 19 de la segunda temporada Chuck Vs the Dream Job podíamos escuchar la canción Daddy's Gone que con el tiempo se ha convertida en mi favorita de este grupo. Esta era la época en la que la serie molaba.

Chasing Cars es una canción que aún me emociona cuando la escucho. Siempre la asociaré a Grey's Anatomy y a la muerte de Denny. El grupo era Snow Patrol y aunque nunca me emocionó mucho su música tienen un par de canciones que me encantan.


The Fray. La canción How to Save a Life sonó en un capítulo de la segunda temporada de Grey's Anatomy. Al igual que Snow Patrol no me gusta todo de este grupo pero sí unas cuantas canciones, que además me recuerdan muchísimo a la serie. Aunque creo que la que más me gusta es You Found Me, canción que se usó para la promoción de la quinta temporada de Lost.

Gangstagrass mi descubrimiento musical más reciente y todo gracias a Justified. La canción que suena durante la intro es suya y es realmente buena. El disco no tiene desperdicio.

domingo, 18 de abril de 2010

Lágrima fácil

Hoy he visto el último capítulo de Ugly Betty, no he seguido la serie. Vi la primera temporada malamente y después nunca más volví a echarle el ojo. Aunque siempre leía la información que aparecía sobre la serie en la blogosfera.

Me ha gustado el final, sencillo, sin estridencias. Debo admitir que he llorado. Ese momento en el que Betty se despide de su familia en la calle, abrazos, lágrimas y un taxi. Betty diciendo adiós desde el interior de ese taxi viendo su antiguo reflejo. Aquella chica con aparato, gafas enormes, sin maquillaje, mal vestida y torpe. Betty sigue siendo esa chica pero ha evolucionado muchísimo en estos cuatro años. Ha ganado en confianza. 

Esa despedida es uno de esos momentos que te hacen llorar fijo, por lo menos a mi. Hay muchos otros momentos, en las series, que me hacen soltar una lagrimita. No voy a hablar de las muertes porque en esos momentos siempre siempre lloro. Aquí os dejo una pequeña lista de momentos que por mucho que visione me hacen llorar. 

Doctor Who. Esta serie se lleva la palma en cuestión de momentos lacrimógenos. El final de la primera temporada cuando Eccleston da paso a Tennant o cuando el Doctor (Tennant) lee la carta que le deja Madame de Pompadur en el cuarto capítulo de la segunda temporada y él se queda hecho polvo. El Doctor apoyado en aquella gran pared blanca sabiendo que nunca volverá a ver a Rose Tyler o despidiéndose de ella al final de Doomsday. Cuando el Doctor le borra la mente a Donna para salvarla, una separación que siempre me ha dolido profundamente. Y por supuesto, la gran despedida de Tennant diciendo adiós uno por uno a todos aquellos que le han acompañado durante su etapa.

Lost. Siempre lloro cuando Desmond hace esa llamada desde el carguero a su Penny. El capítulo quinto de la cuarta temporada, La Constante,  siempre consigue hacerme llorar. Hay tanto amor y tanta ternura capturado en ese momento, me parece tan maravilloso  y aunténtico que es inevitable que me emocione. Y ambos actores están increíbles en esta escena.

Cuando vi el último episodio de A dos metros bajo tierra me pasé llorando todo el rato. El momento álgido de kleenex y ojos enrojecidos fue el final. Cuando Claire hace la foto a su familia en el porche, coge el coche, pone un cd y se va. En su retrovisor ve correr a Nathan y ella se aleja en busca de su futuro. Poco a poco vamos viendo que pasará con los protagonistas de esta gran serie. Como serán sus vidas, como será su muerte, incluída la propia Claire. Además la música que escogieron para ese final me parece magnífica, una canción preciosa de Sia.

Buffy está plagada de momentos lacrimógenos. Cuando Oz se va, las dos veces dejando a Willow destrozada o aquel momento de la quinta temporada donde Buffy llora mientras friega los platos con la música muy alta para no escuchar las divagaciones de su madre. Angel marchándose de manera silenciosa al final de la tercera temporada. Willow gritando perdón tras el accidente de coche con Dawn en la sexta temporada (brutal este momento).

Futurama. A pesar de ser una comedia tiene algunos momentos muy tristes. Y aquí me retracto, si voy a hablar de una muerte, la de Seymour, el perro de Fry. Si habéis visto la serie sabréis de que estoy hablando. Hay que ser una piedra por dentro para no llorar viendo a ese animalito esperar durante años y años por su amo y muriendo en su puesto, esperando a Fry. Tristísimo.

Friends. Mónica y Chandler fueron novios durante bastante tiempo y él quería pedirle matrimonio a ella pero una serie de circunstancias y equívocos provocan que al final sea Mónica la que hace la petición. Me encanta ese momento. Chandler llega al piso destrozado, Joey le dice que Monica se ha ido a pensar y enconces entra en casa y todo está lleno de velas (un auténtico peligro). Mónica está allí, de pie, esperándolo y se le declara (bueno, lo intenta). Fue precioso.

Adrian Monk se pasó ocho temporadas intentando recuperarse de la muerte de su mujer Trudy. Durante este tiempo me hizo reír un montón de veces pero en el fondo Monk es una serie bastante triste, hay algunos capítulos que me resultaron desoladores. Como cuando Adrian se hace cargo de un niño mientras investiga un caso  y al final debe dejar al niño en los servicios sociales, la despedida de ambos es tristísima. Hay otro capítulo donde Monk busca a una mujer que no conoce, por culpa de esto no puede dormir. Cuando por fin la encuentra descubren que tiene relación con Trudy. Es un momento muy emotivo. Aunque el que más me hizo llorar fue el doble capítulo final, donde por fin Adrian descubre lo que le pasó a Trudy gracias a una cinta de vídeo que ella le dejó. Adrian (grandísima actuación de Tony Shalhoub) sufre mucho cuando la ve y yo con él. 

En el anime Trigun, su protagonista Vash a pesar de vivir rodeado de violencia y llevar siempre armas consigo, nunca mata a nadie porque cree que la vida es sagrada. Debido a las maquinaciones del malo de la serie debe matar a un ser humano. Cuando despierta un par de días más tarde y se da cuenta de lo que ha hecho, de lo que le han obligado a hacer llora y llora sin consuelo alguno. Verlo en ese estado fue muy triste.

martes, 30 de septiembre de 2008

Tristeza

Hay personajes que te atrapan, que te envuelven y absorven. Personajes atractivos a los que quieres seguir vayan donde vayan. Personajes fríos, oscuros y atrayentes que despiertan en ti las más bajas pasiones desde el odio hasta el deseo. Y también hay personajes que te dejan un poso de tristeza cada vez que los ves aunque no tengas muy clara la razón. Personajes que a priori no son muy importantes pero cuyas pequeñas historias te desasosiegan. A mi me suele pasar y hay tres personajes que me entristecen cada vez que aparecen.

Becca Moody (Californication). La hija de trece años de Hank Moody, nuestro mujeriego predilecto. Becca tiene unos enormes ojos castaños con los que escudriña el caótico mundo que la rodea. Becca siente el dolor de no sentirse parte de nada, ha perdido a su familia, sus padres, pilares fundamentales de su vida se han separado y Becca no entiende el motivo porque sabe que aún se quieren pero, a lo largo de la primera temporada, descubre que eso no es suficiente.

Becca espera en silencio mientras toca la guitarra a que se obre el milagro por el cual ella vuelva a ser la princesita de un feliz reino. A su alrededor todo se desmorona, su madre se va a casar con otro hombre, que no es malo sino bueno y además el adecuado pero no es su padre. Su padre, el soñador, la desilusiona, la hiere. No pretende abandonarla pero Becca se siente sola y perdida y confusa y ve cómo sus padres están más solos, perdidos y confusos que ella. Algo aterrador para una adolescente. No puede confiar en ellos y eso la aisla más y más. Les quiere y la quieren por eso Becca sabe que tiene que hacer lo mejor para todos, en este caso dejar a su madre (cosa que la destroza) e irse a vivir con su padre para intentar que ese hombre-niño aprenda a valerse por si mismo y cuide de su única hija.


Por eso cuando Becca aparece en escena mirando a los adultos con esos hermosos ojos marrones y su cara de eterno enfado se me encoge el corazón. Parece la única que se da cuenta del sinsentido en el que viven, la única que sufre las consecuencias de los desquiciados actos de los adultos, la que espera a que todo se solucione manteniendo viva la esperanza. Los momentos entre Hank y Becca son pura poesía, no necesitan hablarse con solo una mirada se entienden a la perfección. Hank con expresión abatida y avergonzada, Becca seria y triste. Su relación es química, perfecta, entrañable. Hank es consciente de todas sus carencias como padre, del mismo modo Becca toma consciencia de las mismas a medida que avanza la trama pero es su padre, el único que tiene, el único que quiere tener.

Claire Fisher (A dos metros bajo tierra). Aunque de todos los personajes de A dos metros... Claire siempre me parecía el más flojo siempre me producía desazón ver a la pelirroja en pantalla. Creo que la razón por la cual Claire me resulta un personaje trágico es porque está viviendo uno de los peores momentos de la vida. El paso de la adolescencia a la madurez, un paso bastante duro.

Claire es sensible, inteligente y dulce. Una artista. Una persona que poco a poco va descubriendo el mundo que la rodea con todo lo bueno y todo lo malo. Claire pierde un padre y gana un hermano mayor. Un hermano que siempre estuvo ausente. Debido a la diferencia de edad está aislada de sus hermanos. Es tras la muerte del padre y el regreso de Nate que poco a poco todos se van dando cuenta de la presencia de la joven Claire, sobretodo por el hecho de que va creciendo y con ella su carácter, su personalidad. En A dos metros... vemos crecer como persona a la joven de los Fisher.

Me encanta como termina la historia de su personaje. Claire se emancipa, rompe el cordón umbilical que la unía a la casa, a su madre y a su familia. Es una ruptura muy dolorosa debido a la perdida que todos han sufrido pero que logra superar. Ella se va, cosa que siempre quiso hacer, y vive una vida plena y larga. Ahora cada vez que veo un episodio no puedo evitar pensar en lo que le depara el futuro a Claire, lo mucho que sufrirá tras una pérdida tan grande, lo mucho que le costará superarlo pero que lo conseguirá y seguirá adelante. Al fin y al cabo es lo que todos debemos hacer.



Reggie Lars (Tan muertos como yo). En principio este personaje me caía particularmente mal y por mi podrían haberlo eliminado, sin embargo poco a poco me he vuelto más comprensiva con la pequeña Reggie. Ha perdido a su hermana mayor de forma repentina y absurda, cosa que le ha dejado hecha polvo. El homenaje que le prepara a su hermana decorando un enorme árbol con tapas de water es sobrecogedor. Reggie añora a una hermana que no le hacía mucho caso en vida, y que ahora después de muerta no hace más que rondar cerca de su hogar. Reggie siente que su hermana vela por ella, no puede explicarlo pero lo sabe y todos la toman por loca.

Reggie también pierde a su padre y a su madre cuando ambos se separan. Por si no tuviera bastante. Ve como todo pierde sentido, como desaparece todo aquello que conocía y que la hacía sentirse segura. Incluso se le muere el perro. Georgia la observa en la distancia, intenta ayudarla en el difícil trance que es superar la pérdida y sobrevivir a la adolescencia. Sabe que no debe pero lo intenta, de ahí sus muchas discusiones con Rube. Reggie es un personaje que a medida que avanza la serie va despertando mi curiosidad, estoy convencida de que acabará convertida en una asesina en serie o algo similar. Ha sufrido mucho la pobre chiquilla. Pero al final del túnel siempre brilla la luz y para ella aún hay esperanza, está viva.

jueves, 11 de septiembre de 2008

Seguimos vivos

No hubo agujero negro que se tragase la tierra no hubo cataclismo propiciado por los científicos ni un final de chiste para este loco planeta. Aquí seguimos dando vueltas alrededor de nuestro pequeño sol en la inmensidad del espacio. Reflexionando sobre las cosas que haría si este fuera mi último día me venían a la cabeza cosas cómo decirle a mi familia que la quiero, arreglar las cosas con ciertas personas, abrazar a mis amigos, estar con mi pareja y mi nuevo peluche (Gustav), comer chocolate, beber litros ingentes de crema de orujo y licor café, etc... ese tipo de cosas que supongo que casi todos pensamos cuando pensamos en un final con preaviso.



Aunque luego mi mente me llevó directamente a pensar qué series vería antes del apoteósico final que nos habían prometido. Teniendo en cuenta que sólo tenía un día podría hacer un maratón de una de las temporadas de 24 pero sería perder el tiempo así que me decidí por episodios, que episodios me gustaría ver porque no tendría tiempo para una serie entera.

1. Como conocí a vuestra madre. Un episodio de la primera temporada titulado Mary, la asistente legal. El grupo está invitado a una entrega de premios de televisión, Robin está nominada por un reportaje que hizo. Así que Barney le dice a Ted que lleve de acompañante a una puta. En principio Ted se niega pero cuando ve a Robin con el copresentador de la cadena y Barney le planta delante a Mary (la prostituta), una chica realmente guapa acepta y asiste a la entrega con ella.


2. Buffy. Estoy entre dos episodios, seguramente me vería los dos. El episodio de la cuarta temporada donde Jonathan es una gran estrella debido a un conjuro que ha realizado y es adorado por todo el mundo incluido el grupo de Buffy y sus amigos o el episodio de la sexta Once more with feeling que es un musical.

3. Lost. El final. Sé que es imposible, que aún no existe pero sería incapaz de ver un episodio sabiendo que nunca conocería el final.

4. House. Episodio de la cuarta temporada Alone. Me encanta este episodio. Aunque hay varios de la serie que también repetiría pero teniendo en cuenta que el tiempo se agota... Este episodio sintetiza perfectamente toda la personalidad de House, su cinismo, mala leche, humor... me parece de los mejores que ha tenido la serie.


5. Firefly. Episodio de la única temporada de esta magnífica serie donde Jayne es considerado el héroe local. Divertidísimo, sobretodo el momento en el que estando en el bar escuchan la canción dedicada a Jayne. La cara de la tripulación de la nave no tiene precio pero la mejor es la del propio Jayne.

6. A dos metros bajo tierra. Me quedo con el final. Me encanta ese final, ese último episodio perfecto donde todo queda bien atado. Me hartaría de llorar pero me da igual.

7. CSI. El episodio dirigido por Tarantino, me encantó. Personalmente me gusta todo lo que hace este director así que cuando vi ese episodio donde se recogen de forma sutil todas las señas de identidad del autor casi me vuelvo loca de contenta.


8. Friends. Cualquiera. Me da igual. Todos son fantásticos. Aunque puestos a elegir creo que me quedo con aquel capítulo doble donde se veía como sería la vida de todos ellos si Ross no se hubiese divorciado, si Mónica siguiese gorda, si Phoebe fuera una brooker, si Rachel estuviera casada...


9. Me llamo Earl. El episodio 15 de la primera temporada en el que Earl quiere restituirle la gasolina a un tipo, Philo, y resulta que éste quiere suicidarse, cosa que Earl y Randy tratarán de evitar a pesar de que el tipo en cuestión no les cae especialmente bien.

10. Full Metal Alchemist. Episodio 13 donde el alquimista de acero y el alquimista de fuego de enfrentan en un combate en el cuartel de las tierras del este.



Se me quedan muchos, muchísimos la verdad: Dexter, Dirty Sexy Money, Doctor Who, El gran héroe americano, Fraguel Rock.... bufff. En teoría el mundo podría volver a terminarse el próximo día 26 creo que por lo mismo, algo del rayo ese que está en Suiza. Esperemos a ver que pasa, mientras iré poniéndome al día.

jueves, 8 de mayo de 2008

Final de "A dos metros bajo tierra"

Cuando supere la llorera que me da este final escribiré sobre ello. Ninguna serie me había hecho sentir tan pequeña, tan triste, tan emocionada. Cada vez que la veo se me encoje el estómago. Precioso final y preciosa canción de Sia, Breath me.


viernes, 1 de febrero de 2008

A dos metros bajo tierra

Claire Simone Fisher morirá en el 2085. Posiblemente yo también esté muerta para entonces, sino tendré 104 años.

De todos los personajes de A dos metros bajo tierra, Claire siempre me pareció el más inútil de todos.

Nate, tenía sus problemas personales, su enfermedad, tenía a Brenda, luego se casó con Lisa y tuvo una hija. Lisa muere, se casa con Brenda, esperan un bebé y Nate se enamora de Tina. A parte de sus coqueteos con las drogas, el sexo, las conversaciones con su padre muerto, sus peleas con Brenda, su mal rollo con Billy. Nate era un hombre complejo y acomplejado, no sabía vivir, no sabía decidir. Se dejaba llevar y cuando elegía era un ser profundamente egoista, a la par que un hombre bueno y generoso. Era un personaje lleno de contradicciones. La escena que más me impactó de Nate es cuando entierra en aquel bosque a su mujer muerta. Él solo, de noche, cargando con el cuerpo putrefacto, llorando, sintiéndose odioso y culpable. Pobre Nate.

David, era sin duda uno de los mejores. El que más recuerdo, el que tenía momentos más impactantes, el que te desconcertaba, al que adorabas por ser tan humano, tan frágil, tan recto y moral. Por dar esa imagen de hijo y hombre perfecto que no era para nada lo que realmente escondía debajo de su pulcro traje gris. David, el homosexual reprimido, el amante dañino, el salvaje provocador. Pero también David el responsable, el necesitado de amor, el humillado por un padre que no le perdonaba lo que era, el que se sacrificaba por la familia, el negocio. David y Keith eran la pareja más atípica y compenetrada de todas. Se peleaban, se separaban, se necesitaban, volvían, se engañaban, se iban a vivir juntos, adoptaban hijos y al final se casaban. Su relación era un sin vivir, un perro del hortelano emocional que no te permitía ni avanzar ni retroceder. Y sin embargo es la historia de amor más hermosamente perversa de toda la serie.

Ruth. Ojalá mi madre nunca sea como ella. Ruth. Esa mujer. Entregada y sometida durante años a su marido. Tenía una aventura con su peluquero, luego enamoró al joven Arthur, trabajó en la floristería, se metió en aquella secta, se hizo íntima amiga de Bettina (me encantaba) y conoció a George, se casaron, lo dejó cuando él empeoró de su enfermedad mental. Y al final, que final tan bonito para alguien con una vida como la suya. En el campo, con su hermana, su amiga Bettina, con George viniéndola a buscar, cuidando perros, en paz, relajada. Pero Ruth ... había que tener mucha paciencia para aguantar a ese personaje, sus modales apocados, su vocecita queda, su peinado tan retro. Sin embargo sufrió lo que ninguna madre debe sufrir, la muerte de un hijo.

Luego estaba Brenda y Keith y Rico. Pero en lo referente al núcleo familiar, los Fisher, solo me falta Claire.

Claire no me interesaba demasiado, con su pelo rojo, sus enormes ojos pardos, su cara de circunstancia ante la vida, sus dudas, sus escarceos amorosos. Claire no me aportaba mucho como personaje. Estaba bien que estuviera por ahí rondando pero vamos, que si se hubiese muerto me daba igual hasta... que abortó, dejó la escuela de arte, tuvo un flirteo con una chica, lo volvió a intentar con Billy y lo dejá porque el chico es un tanto peligroso y raro y vamos que está loquísimo. Se pone a trabajar en una oficina, da miedo verla vestidita como una institutriz y conoce a Ted. Y luego la hecatombre, Nate muere. Y Claire debe rehacer su vida, que había quedado totalmente devastada tras la muerte de su hermano mayor. Y Claire es el futuro, el cambio, el viaje iniciático. Claire vivirá hasta el 2085, tendrá una vida larga. Fue ahí, a partir de la tercera temporada, cuando Claire cambia cuando me enamoré de su pelo rojo y sus grandes ojos pardos.

Me encanta el final de A dos metros bajo tierra, es más, lo considero el mejor final que he visto hasta la fecha. Es magnífico, perfecto, emotivo, triste. Es la síntesis de esa genialidad que fue A dos metros... Pocas series me han enganchado y emocionado tanto como esta. Pocas veces una serie me ha dado tanto en lo que pensar, en lo que meditar. Descanse en paz.

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