domingo, 7 de junio de 2009

Cántico por Leibowitz de Walter M. Miller Jr.

He terminado de leer Cántico por Leibowitz. Ha sido una grata sorpresa descubrir este libro en la estantería y sobretodo leerlo. No soy una gran lectora de ciencia ficción, he leído poco y ni siquiera se me ha pasado la idea de leerme a Asimov; así que la idea de este libro me ha pillado totalmente por sorpresa porque asociaba la ciencia-ficción a otro tipo de historias y a otra forma, diametralmente opuesta, de contarlas.

Walter M. Miller Jr. Participó durante la Segunda Guerra Mundial en el bombardeo de un monasterio en Italia, este hecho parte como la base sobre la cual diez años más tarde escribió el relato. En principio el autor no tenía intención de escribir una saga pero según sus propias palabras :

"Sólo cuando había escrito los dos primeros y estaba trabajando en el tercero me di cuenta de que no eran tres novelas cortas, sino una novela."

Existe una secuela de la novela publicada postumamente en 1997. La novela Cántico por Leibowitz se hizo con el premio Hugo a en 1961.

¿Y de qué trata la novela? Pues del hombre y de como sus actos siempre derivan hacia la destrucción. De la corrupción del poder y la lucha que se establece por el mismo. De la religión y la ciencia, áreas enfrentadas pero que se necesitan porque la una sin la otra no podría hacer nada. De la eutanasia. De la muerte siempre presente como un buitre que esperando el momento adecuado aparece en el cielo. De la tendencia cíclica de la historia, de los errores y de la vanidad de los hombres . Y toda la historia te hace plantearte cuestiones del tipo ¿aprende el hombre de sus errores?, ¿el conocimiento del pasado nos prepara para el futuro?, ¿la ciencia debe estar a servicio de los gobiernos?, ¿estaremos a tiempo de salvarnos de nosotros mismos?

El autor narra de modo simple, directo y descriptivo el devenir de la historia siglos después de un desastre nuclear. De manera realista y nada manida nos muestra un futuro donde los humanos luchan por sobrevivir a un mundo y una sociedad destruida, donde intentan preservar la cordura en medio del horror más primigenio, donde la ambición cimenta guerras, mata personas y espolea a la renqueante ciencia. La religión es el pilar fundamental de la novela, la religión es lo que permitirá seguir la evolución de la historia y la única manera de recordarla.

La novela está estructurada en tres partes; Fiat Homo (Hágase el Hombre), Fiat Lux (Hágase la Luz) y Fiat Voluntas Tua (Hágase Tu Voluntad). Y cada una de ellas se desarrolla en diferentes épocas. Desde la primera a la última atravesamos casi mil ochocientos años de historia. Cada parte tiene diferentes protagonistas pero hay dos que se repiten, la abadía y el judío.

Fiat homo la primera se desarrolla tras un terrible holocausto nuclear. Han pasado cientos de años desde aquel fatídico día y nos hallamos ante un mundo oscuro, brutal e ignorante. La ciencia acusada popularmente como causante de todo lo sucedido ha sido perseguida y prácticamente aniquilada. No quedan textos y los poquísimos que quedan son incomprensibles para un mundo donde la inteligencia se persigue. Tan sólo los monjes de una remota abadía situada en lo que parece ser el medio oeste de Estados Unidos conservan y luchan por preservar el antiguo conocimiento.

Uno de los novicios, Francis, se topa con un peregrino en el desierto y casualmente descubre documentos del patrón de la Orden, Leibowitz. El novicio comunica su descubrimiento al Abad. Este episodio se alargará durante muchos años en los cuales Francis llegará a convertirse en monje de la orden, trabajará en la Memorabilia (así llaman los monjes a los documentos que rescatan) y viajará a Nueva Roma para la tan ansiada canonización de su patrón. Apenas hay tres personajes destacables en esta parte de la novela. El propio Francis, que no es un personaje de gran inteligencia, el abad que se desespera ante la lentitud del novicio y los emisarios de Nueva Roma.

ES la época del oscurantismo, es la etapa en la que la cultura y el saber se parapetan tras los muros de las abadías a la espera de tiempos mejores.

Fiat Lux establece un salto de seiscientos años hacia delante. Estamos al borde del cambio. La ciencia, la cultura está despertando lentamente pero gracias al estímulo de un cambio brutal y sin sentido como es la guerra. El mundo ha cambiado, los seres humanos se han organizado y han aparecido tiranos, reyes y nuevas estructuras sociales. Uno de los grandes señores de Texarkana está preparando un gran ataque para dominar toda la zona sur y no dudará en usar la abadía como fortín sin importarle nada que dentro se encuentre la única fuente fiable de conocimiento anterior al gran holocausto.

Los monjes que durante siglos han consagrado su vida al cuidado y recopilación de la información ven como su mundo está a punto de cambiar sin que puedan hacer nada por evitarlo. La Orden de Leibowitz recibe la visita de un hombre de ciencia, de los pocos que hay en ese momento que además es hermano del señor de Texarkana y emocionado ante el contenido de la Memorabilia pide a los monjes que permitan que los documentos sean trasladados al colegio al que pertenece.

En este volumen se establece el choque entre ciencia y religión. el abad consciente de que el gran holocausto vino causado por vía de la ciencia al servicio del poder no está seguro de dejar que su trabajo salga de la abadía pues considera que el hombre aún no está preparado para ese conocimiento. En este volumen destacan la figura del abad, hombre reflexivo y cauto que se enfrenta a un cambio que por una parte ansiaban pero que descubre que tal vez el precio a pagar sea demasiado alto; y la figura del científico que ansioso por descubrir los misterios del universo se limpia las manos en cuanto al uso de ese conocimiento por parte del poder y la frustración de saber que él tan sólo es un redescubridor de la ciencia anterior al holocausto. Y también tendremos al judío errante que vaga por el mundo en busca del elegido.

Transcurridos otros seiscientos años más tenemos la última parte de la obra Fiat voluntas tuas. El hombre ha progresado. Podemos viajar a las estrellas y tenemos bases en otros planetas pero de nuevo estamos al borde del holocausto. Saber lo que una vez sucedió no ha servido de nada y los hombres repiten sus errores del pasado. La Orden de Leibowitz recibe el encargo por parte de Nueva Roma de marchar hacia Alfa Centauri para establecer allá una nueva base religiosa en caso de que las cosas en la tierra vayan hacia la aniquilación. Así que la religión se convierte una vez más en el medio de supervivencia de nuestra civilización. Está parte establece el profundo debate moral del abad sobre el progreso, el mal, la eutanasia y la historia.

Una gran novela sin duda alguna que te hace plantearte el papel de la iglesia en la evolución de la humanidad, las relaciones iglesia-ciencia-estado, el carácter cíclico de la historia, los peligros del progreso, la eutanasia, la fe, la vida y el paso del tiempo.

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