sábado, 19 de septiembre de 2009

Children of the Earth o Cuando el Doctor se avergüenza de la raza humana

La tercera temporada de Torchwood ha sido una auténtica sorpresa, tanto para los fans de la serie como para los seguidores ocasionales. Estamos ante una obra de arte de la moderna ciencia ficción y eso es algo indiscutible, que si no salimos fuera y nos liamos a torta limpia hasta que lo reconozcais.

Apostar por un arco argumental único para estos cinco episodios ha sido un gran acierto. Debo hacer una reverencia y mostrar humildad pues me ha sorprendido gratamente, aunque he echado de menos los episodios autoconclusivos de las antiguas temporadas.

Cinco capítulos, cinco días, casi de una hora de duración, una única trama que se desarrolla en ese lapsus de tiempo en nuestro bienquerido planeta, una amenaza terrible y Torchwood para detenerla, si les dejan.

Ahora en la base de T solo quedan tres, Ianto, Gwen y Jack. Ianto y Jack siguen adelante con su relación, aunque Ianto está un pelín pesado con eso de que somos pareja, cosa que Jack no dice abiertamente pero que es evidente. Mientras Gwen, casada ya con Rhys está embarazada. La cara de pasmo de la tía cuando lo descubre no tiene precio, para todo lo demás Mastercard.

La miniserie comienza cuando todos los niños de la tierra al mismo tiempo se quedan parados, al principio solo sucede eso, aunque ya es bastante preocupante per se. Pero al poco empiezan a hablar todos a la vez, siniestro esa es la palabra y dicen “Estamos llegando”. Estas secuencias acojonan bastante. Esto es culpa de unos alienígenas conocidos como los 456.

Y por ello la rueda de la burocracia empieza a girar. Nunca habíamos visto la parte política de Torchwood ni del gobierno inglés de forma tan directa. Sin medias tintas ni ambajes, la frialdad de la planificación, del orden. Y conoceremos a John Frobished, personaje del copón. Parece que los del gobierno saben de que se trata esa nueva amenaza que está llegando, por lo tanto no es tan nueva como creíamos. Algo con lo que Jack parece estar relacionado. De repente nos encontramos con que desean la cabeza de los miembros del equipo y la caza comienza. Este asunto es pelíagudo porque en toda la tierra solo T puede hacer frente a la amenaza, los de UNIT son una panda de cuadriculados sin imaginación y el Doctor no está así que, los chicos de Harkness son la única esperanza ¿Por qué hacerlos desaparecer?

A partir de aquí se nos presenta la mayor amenaza a la que han tenido que hacer frente los chicos de T, no solo los aliens sino también su propio gobierno, imparable, impenetrable. Una vez que la base es atacada por los chicos del gobierno, al mando de una dominatrix, nuestros héroes se dispersan. Jack ha explotado, literalmente, le han metido una bomba en el cuerpo y la han hecho detonar. Ianto vaga por las calles y al final va a buscar a su hermana para pedirle ayuda y Gwen, esa mujer resolutiva y fría cuando debe serlo pero buena en el fondo y con una extraordinaria calidez, coge a Rhys de la cama y sale por patas hacia Londres. Por un lado veremos las andanzas de los tres amigos y por otro los tejemanejes de las autoridades inglesas y la alta burocracia con los alieníegenas y entre ellos.

Los alienígenas están llegando y cuando llegan lo hacen por todo lo alto. Envían un emisario para negociar sus reclamaciones con los seres humanos y ahí la fastidiamos porque exigen el 10% de los niños del planera tierra. Es altamente inquietante ese receptáculo nebuloso desde el que exigen a los niños de la tierra. Ese alieníegena que escupe babas y habla de forma lenta y pausada. Exigiendo, sabiéndose poderoso.

Uno de los grandes aciertos de esta temporada es mostrar la parte política, los entresijos de las relaciones entre los personajes con poder y como los temas capitales se deciden por personas, por seres humanos con su propia carga que muchas veces están más interesados en salvar su culo que el de las personas a las que representan. Hablamos de moralidad y sacrificio, de entrega y cobardía.

Estamos ante un fresco sobre personajes, sobre seres humanos enfrentados a algo mucho más grande e incomprensible. Todos los personajes tienen una función determinada, un momento de gloria y se les quiere a todos por ellos. Una de las que más me sorprendió fue la secretaria de Frobished, cuando ante una Lois estupefacta, le cuenta las bondades de un buen hombre que simplemente ha hecho lo que le han mandado toda su vida, un buen hombre que ha trabajado siempre, un buen hombre que tiene que hacer lo que tiene que hacer.

Si en algo se diferencia T con el Doctor Who, su serie madre, es en lo oscura que puede llegar a ser. Oscura e impredecible. Aquí los seres humanos son peones en un juego mucho más importante que ellos mismos, la preservación de la raza humana, por lo tanto todos son prescindibles. En T los trabajadores gozan de una vida muy breve. Además Rusell T. Davies no tiene miedo de cargarse a protagónicos y secundarios de lujo con la misma facilidad con la que Jack liga. T es una serie más madura a ese nivel que Doctor Who, porque para el Doctor siempre hay algo nuevo a pesar de la tragedia, siempre hay luz al final del túnel representado ya sea por una novia en la TARDIS o un encuentro casual en un hospital. Sin embargo para Jack parece no haber final feliz, solo desolación y toda la eternidad para regodearse en sus pérdidas.

Hay momentos realmente brutales y desoladores. Cuando John Frobisher es obligado a sacrificar a sus dos hijas en aras de una falsa transparencia gubernamental. Este hombre que ha dado su vida por su pais no puede soportar la magnitud del sacrificio que le piden hacer y encerrado en una habitación, en una secuencia que te pone los pelos de punta, decide escapar junto a su familia de un destino peor que la muerte. Cuatro disparos, cuatro sonidos espaciados en el tiempo que te ponen la piel de gallina.

Apostar por Jack como personaje es un gran acierto, ya sabíamos que este ser era la caña pero desentrañar la oscuridad que le envuelve, presentarnos la realidad a la que tiene que hacer frente durante toda la eternidad es muy duro. ¿Quién ha dicho que ser inmortal es un regalo? Nadie, el pasado siempre vuelve y hay cosas que hiciste hace 44 años que regresan para herirte en lo más profundo de tu ser. Jack ha sido el que más ha perdido por culpa de los 456, Ianto muere en sus brazos preguntándose si Jack le recordrá dentro de mil años; pierde el amor de su hija al sacrificar a su nieto por el bien común. Abandona la Tierra porque el dolor es tan inmenso que un planeta no es suficiente para llenar el vacío de su alma.

Mostrar la relación Rhys_Gwen. Me encanta esta pareja. Además ahora que van a ser padres la situación es mucho más complicada para ellos. Ver lo que sucede a su alrededor hace que Gwen se planteé no traer un niño a este mundo cruel. El amor que çRhys siente por ella es sincero, tal vez el de Gwen sea egoista porque para ella él es más como una tabla salvavidas que como alguien con quien compartirlo todo. Necesita a Rhys para no terminar como Toshi o como Owen. Fue algo que Jack le dijo desde el principio, no pierdas el contacto con la humanidad o terminarás sola y amargada.

Destaquemos un par de momentos para ver la grandeza de Children of the Earth:

Cuando Rhys graba a Gwen en vídeo hablando sobre el final del mundo y exponiendo porqué el Doctor no está aquí para ayudar. El plano de Gwen con su rostro entre las sombras pero sus expresivos ojos bien iluminados, al borde del llanto, es una poderosa imagen para el recuerdo.

La asistente de John Frobisher hablando con Lois y el sacrificio de Frobisher. Bien narrado, bien interpretado. Sobrio, sin grandes dramas, simplemente haciendo lo que hay que hacer. Seguir adelante aunque eso implique morir. Un acto de amor por ambas partes.

Cuando averiguamos para qué quieren los 456 a los niños. Son droga, estamos negociando un intercambio interplanetario de droga, en la que nuestros niños son pura mercancía para unos extraterrestres que disfrutan usándolos como vía de escape. Son coca interestelar.

La muerte de Ianto, aunque me resultó un poco decepcionante porque esperaba algo más dramático casa perfectamente con el momento y la historia. Su muerte es una demostración de poder por parte de los 456 y es una muerte absurda, sin sentido, como lo son todas. No merecía morir, no así, pero somos simples humanos enfrentados a dioses y no podemos hacer nada más que plegarnos a su voluntad.

El sacrificio final de Jack. Terrible y devastador.

Aunque al final siempre hay esperanza, ahí tenemos a Gwen y Rhys esperando un bambino. Una nueva vida, un nuevo comienzo. ¿Quién sabe lo que le deparará el futuro? Pero gracias a T tiene toda una vida por delante para descubrirlo.

4 comentarios:

ALX dijo...

Ni yo me esperaba una tercera temporada a este nivel. Fue el tipo de ciencia ficción que me gusta, oscura y política. Además, Rusell T. Davies sigue adelante con la premisa de la serie, trabajar en Torchwood tiene un precio muy alto.

Aunque reconozco que le odié por lo que le hizo a Ianto, entre eso y lo de Donna de la cuarta temporada encabeza junto a Whedon mi ranking de guionistas hijos de su madre.

Uno de los mejores momentos fue el de Frobisher y su familia, por lo que dices, se mostró de una manera sobria y elegante y a la vez resultaba tan trágico.

Renaissance dijo...

Aún lo tengo pendiente desde su estreno...y eso que todas las críticas coindicen en cuanto a la calidad de esta miniserie.

A todo esto, quedas nominada para el meme de música.

Jose Luis dijo...

La serie es una maravilla y la tercera temporada alucinante. 5 episodios de tanta calidad que no se echan de menos los 8 restantes de una temporada normal. Bravo por Russell T. Davies.

Rebeca Sánchez dijo...

Alx, estoy contigo en que Russell T. DAvies es como Whedon, un cabron mata personajes al que no podemos hacer más que adorar. A pesar de lo de Donna (que injusto) e Ianto (que putada).

El momento de Frobisher es una de esas secuencias que recordaré toda la vida. Bien planteada, bien interpretada, que te deja clavada al sofá en plan NOOOOOOOOOOOO tremenda

Renaissance pues ponte a verla ya ya ya corriendo porque a parte se ve en un suspiro. Gracias por el meme

Jose Luis yo si añoré un poco alguna trama cerrada propia de los capítulos, cuando tenía 13 episodios, como Adam que es un capitulazo o el de Owen relatando su vida como un muerto. Aún así admito que era imposible meter algo cerrado dentro de cinco episodios con una trama tan buena como la que nos ofrecieron

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