martes, 15 de diciembre de 2009

El fondo de la botella

Los personajes de las series de televisión que han mostrado tendencia a dejar las botellas de ginebra vacías son muchos y muy variados. Es difícil encontrar un drama donde alguno de los personajes no sea un ex-alcohólico o esté a un paso de convertirse en uno. Mientras que en las comedias no son tan habituales pero saben sacarle mucho partido.

En dramas siempre recordaremos a Sue Ellen de Dallas, la primera mujer con un problema con la bebida que vi en la televisión. También podemos hablar de Bree, una de nuestras Mujeres Desesperadas, que durante la segunda temporada empezó a beber lingotazos para sobrellevar la depresión en la que había caído tras la muerte de su marido y las acusaciones de su hijo.

Kristen Cohen (The O.C) estuvo bebiendo bastante hasta que un accidente de coche le hizo darse cuenta de que necesitaba ayuda y acaba en un centro de rehabilitación. En esta misma serie Marissa era una habitual consumidora y cada vez que tenía un problema se machacaba el hígado. Más recientemente, en esa cosa llamada FlashForward, sabemos que el soso de Mark a punto estuvo de perder a la mujer que ama por culpa de su amor por la botella. Incluso el Absolut Cachas que se ligaba Samantha Jones en Sex and the city había tenido sus más y sus menos con la bebida.

En cuanto al mundo de la comedia los alcohólicos, declarados o no, que más recuerdo son:

Kitty Forman, la madraza de Aquellos maravillosos 70. Me partía con esta mujer, y con su marido también todo hay que decirlo.



Karen Walker de Will & Grace. A esta mujer siempre se la veía con una copa en la mano o sobrellevando como bien podía una resaca. Además de beber como una camionero, Karen era adicta a cualquier tipo de pastillas.

El hermano mayor de Blossom, Anthony Russo, era alcoholico y drogadicto, pero lo superó, se hizo conductor de ambulancias y se casó una noche de borrachera en Las Vegas. Generalmente los ex-alcoholicos de las series suelen reincidir.

Bernard Black, flamante dueño de la librería Black Books y al que siempre encontraremos con una botella de vino y un cigarro o sobreviviendo a la más horrible de las resacas. Su mejor amiga tampoco se queda atrás.

Norm de Cheers. Aquel hombretón gordo que vivía anclado a la barra del bar y que siempre tenía una cerveza en la mano.

Lucille Bluth. Otra Karen de la vida. Casi siempre con la copa en la mano. Capaz de tumbar a cualquiera bebiendo e incapaz de pasar más de un día sin alcohol en su estómago.



En España teníamos a Aída que también era ex-alcohólica, aunque tuvo una recaída bastante sonada.

Y ahora la santísima trinidad de los borrachos y uno más. Todos ellos dibujos animados.

Bender, el robot cervecero y fumador de puros.

Homer J. Simpson, habitual del bar de Moe, bebedor de cerveza Duff al por mayor.

Peter Griffin, gordo con serios problemas de autocontrol cada vez que bebe cerveza o cualquier otro tipo de bebida.

Y el mas grande de todos los borrachos, Barney Gumble. Parroquiano del bar de Moe, siempre le verás tras la barra agarrado a su jarra de cerveza. Un personaje grotesco a causa de su adicción. Algunas veces Barney ha intentado superar su problema pero siempre termina recayendo.




Se me quedan un montón en el tintero pero ahora mismo no se me ocurren más. ¿Recordáis alguno?

2 comentarios:

MacGuffin dijo...

Las borrachas más divertidas de la tele eran las dos inglesas burrísimas de Absolutamente fabulosas. Borrachas, fumadoras y unos desastres insuperables, pero graciosísimas.

Rebeca Sánchez dijo...

esa serie la tengo pendiente, he oido hablar de ella y me pica la curiosidad

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